
Que día tras día me pongo el guardapolvo para ir a clases, sabiendo que definitivamente no soy el guardapolvo, y que después de cada jornada de estudio me lo saco para volver a mi verdadera casa.
Que nunca mejor dicho que esta escuela es mi segundo hogar.
Que no tiene sentido llorar a los maestros y compañeros al final de un ciclo, por mucho que los quiera y los vaya a extrañar, sabiendo inclusive, que a algunos seguramente los vuelva a encontrar en el período siguiente.
Que está bien que no recuerde cada lección anterior si conservo la enseñanza.
Que esta no es la única escuela, y que seguramente después de egresar, muchos se convertirán en maestros de esta u otras escuelas, o irán como alumnos a unas mas avanzadas.
Que no existen tiempos estipulados para aprender, inclusive, a lo mejor ni siquiera existe el tiempo.
Quizá esta idea sea una total y absoluta falacia. Sin embargo, de alguna manera que no puedo explicar, muy internamente, siento que todo cobraría sentido, y aunque la mayoría de las veces corra tras objetivos banales y me preocupe por sinsentidos, muy cada tanto puedo experimentar la increible sensación de liviandad y armonía que me da el pensar que estas ideas son algo mas que meras conjeturas.
Esta vez me despido con algo de música, a mi gusto, la pieza musical mas inspirada e inspiradora, de un tal Beethoven, le va a ir bien a este pibe..!!! espero lo disfruten.
Onaikul